¿Jefa y mujer? ¡Corre!

Tenemos chica nueva en la oficina. No, por desgracia no se llama Farala, se llama “tonta de los cojones” en su versión más amable (tdlc en adelante).

En realidad no es nueva, la bicha lleva rondando los pasillos unos meses, pero es hoy cuando me siento capacitada para externalizar todo lo que inspira.

Para que os hagáis idea del perfil, es el estilo de pueblo venido a la gran ciudad creyéndose algo parecido a Pretty Woman, pero a lo Kale Borroka. Posiblemente, por la pinta, será del Atlético de Madrid, porque sólo los losers pueden serlo. Aunque por lo que hemos podido conocerla ya, tampoco me extrañaría que fuera del Barça, que son los del juego sucio.

Si te sientes identificado, lo siento, en esta vida para ser algo tienes que ser del Madrid o del Salamanca, lo demás, mal feeling.

Nuestro primer encuentro fue una oda a la falsedad. Si hubiera levantado la cabeza Hernández, ni cebolla hubiera necesitado para las nanas. Habría llorado sin cortarlas, habría, en realidad, cortado el ambiente.

Todo eran buenas palabras y buenos gestos, hasta que salió por la puerta del despacho y estaba meridiano: Era la Guerra Fría sin declaración por medio.

Es como si a un boxeador le pones con sus guantes a hacer punto. Si no sabe, para qué se mete. Ella es buena en lo suyo, que nadie dice que no, pero hay cosas que arden según las lees.

Planing para redes: el cielo está enladrillado, ¡quién lo desenladrillará! Ese enladrillador guapo, macizo, de Cuenca que lo desenladrille, master en enladrillado será y ganará un viaje con spa incluido en nuestra web metiendo el código EN-LADRI-LLADO.

Vale, tdlc, que twitter tiene 140 caracteres. Estás que te sales. Ahora pídeme que meta el perfil corporativo en Meetic, ah no, ¡que ya lo has hecho!

¿Tú conoces a esta gente tóxica que le dices, mira ese jersey blanco que mono, y te dice, bueno, en realidad es un pullover white musk? Entonces conoces a la chica nueva de la oficina. A ver tdlc, que eres mu tonta, es un jersey blanco. Punto. Y final.

Y es que, aunque me tachen de machista siendo rubia, las jefas son máster en Averno. Tal cual. PArece que aún no han superado aquello del mundo de hombres y tienen que ser más zorra que ninguna para hacerse valer. Las pocas que se libran son cosa de museos.

En fin, que la guerra no se gana en una sola batalla. Que aún queda mucho territorio que conquistar. Sólo puede quedar una. La otra hará un paseillo en coche de caballos. Palabrita de rubia.

 

 

 

Sobre el Autor

La Rubia
No hay nada mejor que ir de rubia por la vida. Palabrita de morena con mechas. Me lo enseñaron en un cole de pago como parte del temario y se me quedó grabado a fuego. Es así como me echan hasta la gasolina en las estaciones self service – ¡¡y esto es verídico!! - . Que no se ofendan las oxigenadas, pero te ven rubia y el trato cambia, se asume que hay que facilitarte las cosas...y en esas me encuentro, aguantando ciertas contestaciones que daría pero que no son políticamente correctas y que, o las acabo soltando, o mis neuronas optarían un suicidio masivo. Y así llegamos aquí. Para desquitarme de los inútiles, para soltar mis paranoias y por mi salud mental, mi jefe me hizo este blog como parte de mi terapia de oficina. Porque por muy rubia que seas, llevas una morena dentro...Y LO SABES.

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