Bonificados, televisiones y los retrasados del wallapop

Creo que no voy a descubrir nada con el tema de los cursos bonificados y la pesadez de sus comerciales – que para eso son comerciales – a la hora de venderlos. Lo cierto es que, desde que yo comencé a trabajar, este año ha sido mi estreno, cuando he utilizado por primera vez los créditos para apuntarme a uno de protocolo. No estaba mal y además me hicieron el 2×1.

Y aquí es donde empieza la gracia. Llegaron a la oficina del pariente ofreciéndole curso y, de regalo, escapada del amor, una tablet o una tele. Y aquí mi santo, que barre para casa, decidió pedir la tele (tablet tenemos y con la descendencia luego esto cuesta sudor y lágrimas para poder añadirle al pack de los viajes para dos). Y no contento con su operación, decidió mandarme a la comercial, por aquello de hacer colección.

Venga, va, era el momento de lanzarnos al estrellato protocolario, nos interesaba, a mi me gusta estudiar (¿quién pensó a estas alturas que no era rara?). Pero el caso es que, no contenta con el curso que me ofrecían, decidimos renunciar a nuestro regalo a cambio del doble de horas y un curso más especializado. Creo que durante meses he hablado más con la comercial de la empresa de cursos bonificados que con mi madre. Llegó un momento que hasta le preguntaba por sus vacaciones, fines de semana y casi por la suegra. Cosas de la empatía o de la educación. Ya no lo sé.

El caso es que todo esto sucedió allende la primavera. Y la historia llega a nuestros días. Esto es casi como la Biblia.

Acabaron los cursos, mandamos nuestros formularios (ejem, unos con más trampas que otros, pero eso es otra historia), nos dieron nuestras notitas y a esperar a que llegara la tele.

Que llegó. Eso sí, después de meses de insistentes llamadas a su centro de trabajo. Porque cambió el percal y, una vez cobrado, me dejó de llamar mi comercial. Así que como la echaba de menos, pasé yo a ser la comercial de mi tele.

Bueno, que como siempre, me voy. Llegó la tele. A principios de esta semana. En su caja, toda entera, producto nacional y sin un rasguño. Todo perfecto pero, ¿qué hago con una tele si yo ya tengo una en el salón y soy de las que opina que en el dormitorio, nada que distraiga? Pues lo único que se puede hacer. Decirle al pariente que la venda.

Estamos empezando a trastear en el mundo de Wallapop. Sin éxito. Porque allí se juntan todos los lunáticos-zumbados-desequilibrados-ignorantes que se encuentran a poca distancia tuya. Da miedito. Piénsalo.

Se ofendan o no, muy espabilados no son. Así que no creo que se den ni por aludidos. Se pone anuncio. TV de 32´´ nueva, sin desprecintar. Y a esperar a que los mensajes lluevan como los panes y peces.

Y llovieron, vaya que si llovieron. Eso sí, a cual mejor. Creo que con menos de 24 horas que estuvo la tv a la venta, me daría para un libro de psiquiatría y dos de humor.

“¿Funciona bien?” Vamos a ver alma de cántaro, que ibas a nacer jarrón y te quedaste en el intento…¿no leíste que está siquiera sin desprecintar?

“Es que sólo tengo 100 euros para llegar a final de mes y es lo que puedo pagar por la tele” ¿Me lo estás diciendo en serio? A día 22 te quedan 100 pavos y te planteas gastártelos en una tele…lo tuyo, como mínimo, es para hostia con la mano abierta de las que dejen señal.

“Vivo en xxx, ¿está muy lejos?” A este es para adoptarle…¿me lo preguntas en serio? Vives a escasos 20 kilómetros, cenutrio. ¿No conoces las poblaciones de alrededor?

Pero el mejor, sin duda, fue el de “venga, quedamos en un parking y la probamos”. ¡Claro! La enchufamos en tu tubo de escape y ponemos el cable de antena al mechero del coche…¿no? Cada vez entiendo mejor a Lady Gaga y su Poker Face.

Ha habido exterminios masivos que empezaron por mucho menos que estas preguntas. Ojo que la tragedia se ve venir.

¿En serio ese es el nivel de los usuarios de Wallapop? ¿Se hace casting para que lo más granado de cada población se arrejunte en una aplicación para desperdicio de la raza humana?

Moraleja: hemos borrado hasta las cuentas por miedo a que el retraso sea contagioso.

Ahora te preguntarás en qué ha acabado la historia de la tele. Pues en que se le cruzó a mi contrario, y ahí la tengo, puesta en el cuarto, tragándome las palabras que hace años dije, por culpa de los subnormales del Wallapop. Otro mantra más que ha sido violado.

Esto no lo perdono…palabrita de rubia

Sobre el Autor

La Rubia
No hay nada mejor que ir de rubia por la vida. Palabrita de morena con mechas. Me lo enseñaron en un cole de pago como parte del temario y se me quedó grabado a fuego. Es así como me echan hasta la gasolina en las estaciones self service – ¡¡y esto es verídico!! - . Que no se ofendan las oxigenadas, pero te ven rubia y el trato cambia, se asume que hay que facilitarte las cosas...y en esas me encuentro, aguantando ciertas contestaciones que daría pero que no son políticamente correctas y que, o las acabo soltando, o mis neuronas optarían un suicidio masivo. Y así llegamos aquí. Para desquitarme de los inútiles, para soltar mis paranoias y por mi salud mental, mi jefe me hizo este blog como parte de mi terapia de oficina. Porque por muy rubia que seas, llevas una morena dentro...Y LO SABES.

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