Ser cornudo públicamente no mola

Que los cuernos han existido desde que Adán y Eva estaban en el paraíso en taparrabos, es un hecho… Simbólicamente la serpiente se llevó a Eva de calle en la misma cara de Adán. Me imagino el percal cual Gandía Shore…»cari, esto no me lo esperaba de ti, a la serpiente la reviento». El caso es que más que Adán, se cabreó un supremo que les echó del chiringuito, pero vamos, que no voy a entrar a valorar la parte bíblica porque entonces la liamos…que si tuvieron descendencia y de ahí llegamos todos…Eva tuvo dos hijos y uno de ellos acabó como el rosario de la aurora. Ahí lo dejo.

Negar la existencia de los infieles es absurdo, pero además de absurdo, de borricos. Vamos a ver, yo veo a hombres y mujeres con sus parejas y, sinceramente, hasta hay casos que lo recetaría directamente como parte de la terapia de autoayuda, autoestima y todo auto que se os ocurra.

Pero ahí entra cada cual con la forma de entender la pareja, de cerrar los ojos, o de permitirlo. Personalmente, si me enterara de algo así en mi pareja….mejor no cuento lo que haría no sea que acabemos en juicios y esto forme parte del contenido de los estudios del psicólogo. Que esos sí que le echan huevos cuando hay que llegar a juicio, bueno, y en las consultas también. Como para no volverse loco con sus facturas…

El caso es que ya lo decía mi madre «cuidadito con Internet que hay mucho fresco y aprovechado». Una visionaria mi santa. Y todo esto viene a cuento de que hay unos hackers de la liga «familia unida», que les ha dado por liarla parda a uno de los chiringuitos infieles más conocidos de la red.

En julio saltaban las primeras alarmas. Los cornudos, ya tendrían pruebas para sacarles los ojos en el divorcio y dejarles sólo con taparrabos o tanga. Unos sabelotodo de las redes que funden cualquier sistema para obtener sus datos – no os engañéis, que todos no son malos, solo juguetones – consiguieron la información personal de más de 37 millones de cornudos que tenían perfil en Ashley Madison.

¡37.000.000! Madre de dios. ¿Pero la gente no conoce el Gallarre y demás chiringuitos en las ciudades de todo el mundo? Ahí vas y, zas, ¡te lo llevas puesto! Hablo desde la semiexperiencia, que me engañaron un día para entrar y veía cómo a más de uno se le movía hasta la dentadura…pero lo de las mujeres a lo Anita Obregón no tenía nombre, qué forma de lobear, zorrear y cuanta fauna se pueda verbalizar.

En fin, parece que las almas cándidas que decidían entrar en Ashley para ser discretas con sus aventuras están a punto de ir de quedada al puente más característico de cada ciudad para hacer suicidios masivos. Porque aquí mis primos, los hackers, no contentos con robar los datos y pedir el cierre que nunca llegó, ¡van y los publican! Con dos cojones.

Y ahí andan, que han pensado que 37 millones es mucho, y sólo han sacado los colores a 32. Pero imagínate el percal, como buenos marujas que somos, que tanto tú como tu pareja estábais dentro. O una situación aún más cómica a la hora de la cena, hasta tu hijo estaba dentro de las redes Madison.

¿Y sabes por qué lo han hecho? Porque son infieles arrepentidos que pagaron 19 dólares por aquello de que borraran sus datos, pero oh la la, no los borraron. Moraleja, ojo por ojo.

10GB son los que han hecho temblar a medio planeta, que hoy se pueden descargar, por cierto. Pero a veces, la ignorancia es un punto, así que antes de proceder a ello, piénsatelo. Quizás la verdad nunca antes fuera tan jodida. Palabrita de rubia.

Sobre el Autor

La Rubia
No hay nada mejor que ir de rubia por la vida. Palabrita de morena con mechas. Me lo enseñaron en un cole de pago como parte del temario y se me quedó grabado a fuego. Es así como me echan hasta la gasolina en las estaciones self service – ¡¡y esto es verídico!! - . Que no se ofendan las oxigenadas, pero te ven rubia y el trato cambia, se asume que hay que facilitarte las cosas...y en esas me encuentro, aguantando ciertas contestaciones que daría pero que no son políticamente correctas y que, o las acabo soltando, o mis neuronas optarían un suicidio masivo. Y así llegamos aquí. Para desquitarme de los inútiles, para soltar mis paranoias y por mi salud mental, mi jefe me hizo este blog como parte de mi terapia de oficina. Porque por muy rubia que seas, llevas una morena dentro...Y LO SABES.

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