La estupidez de los Iphone

Centro financiero El otro día veía a una niñata pidiendo el Iphone 6 a su madre. Ala, no había otro teléfono más económico para pedir a sus 14 años no. El caso es que aquí mi prima iba con el Iphone 5, total, un teléfono del pleistoceno como aquellos One Touch Easy, de Alcatel, que parece que vuelve, con los que comenzamos los que hace más de 15 años comenzamos con esto de los móviles.

Volviendo al caso que me ocupa, si Steve Jobs levantara la cabeza, decididamente pediría a ISIS que le secuestraran e hicieran con su cerebro, su cabeza y su cuerpo lo que quisieran. Se supone que los smartphones (por dios que pijo queda esto, como se nota que fui a colegio de pago) iban a ser una ayuda para nuestras vidas, sobre todo para los altos ejecutivos que estaban obsesionados con su trabajo. Esa era una fantasía de adolescente, lo confieso…y todo por culpa de Mario Conde.

Que me voy, se supone que cuando el bueno de Jobs empezó a diseñar los primeros Iphone, al igual que pasó luego en Samsung y a otras grandes marcas, buscaban la distinción. A todos los que fueran flamantes propietarios, se les asumiría un status muy cercano al lujo… Sería dirigido a un público que necesitaba estar conectado en todo momento. Ahora el directivo de una empresa y el malcriado de un adolescente, tienen el mismo teléfono, ¡qué distinción señores!

Pero no para esos adolescentes idiotas que aún no saben ni lo que es ganarse un sueldo. De hecho, el citado Jobs, tenía prohibido el uso de sus diseños a sus hijos, que digo yo que ya que los podía sacar por la cara y sin gastarse el pastizal que valen, será por algo.

¿En qué ha quedado eso? En nada. Cualquiera hoy en día tiene un Iphone, y pagándolo a plazos si hace falta, que si mi bisabuela lo viera, ella que vivió una postguerra vendiendo el agua de un botijo para sacar unas perrillas para ayudar en casa, se lo estrellaba a más de uno en la cabeza con pitorro incluido.

He visto llorar claveles a muchos a los que su teléfono dejaba de funcionar. Pero vamos a ver, para qué te gastas cerca de 700 euros en un teléfono que sabes que según lo sacas de su caja, tiene los días contados. Lo siento, el gran secreto es que no son inmortales.

Sí, no sé qué justifica gastarse ese dineral en un aparato que, digan lo que digan, sirve para utilizar el whatsapp, hacer alguna foto, ver el Facebook y, en los menos casos, para ver el correo y poder trabajar a ratos con él. A ver si te crees que la adolescente que pedía el teléfono va a seguir la bolsa y el índice engagement o las tendencias de las empresas del Bahnhof de Berlín. Como mucho, improvisará con el Snapchat.

Insisto, no sé qué justifica el precio. Me dirán muchos hooligans que su procesador, su calidad de imagen….blablabla. ¿Calidad de imagen? ¿Cuántas fotos han impreso últimamente? No me vendas motos, que lo único que haces es publicarlas en el Instagram si al menos sabes. Que no, que no tienes ni idea de sus componentes, que pasan por las mismas manos chinas que también hacen otras marcas y que copian como ninguno sus diseños para venderlos más baratos. Y aquí otro grito al cielo, si dejamos de comprar por comprar a China todo, dominarán el mundo.

Disculpadme, lo dominan os guste o no. Que todos acabamos en el chino porque es más barato. Que sí, que hay que apostar por los comercios de barrio, que soy la primera que lo sé y lo hago, pero que hablamos de móviles y que todo viene de allí. ¿Estás en contra de la mano de obra barata? Deja de comprar marcas y ropa de grandes cadenas, porque asúmelo, lee algo por una vez en tu vida: las etiquetas. Así verás de dónde viene y por qué es tan barato.

Yo tuve uno de esos móviles caros (comprado a un conocido de segunda mano y bastante más barato de esos 700 euros, por cierto) y lloré y mucho cuando decidió hacer submarinismo en una piscina natural de Malta. Y abrí entonces los ojos. Que las mismas fotos que hacía ese, las hace otro móvil cuyo desarrollo sí que está en España y cuyo coste es bastante bastante menor. Por cierto, con una pantalla mucho más grande donde los gigantes dedos de un adulto caben. Y que cada vez que lo ven, deja a todos con la boca abierta. Soy la envidia de mi piscina, que ellos sólo pueden pagarse el Iphone de pantalla pequeña, y a plazos.

Reconócelo, si no fuera por la manzana, el dorado de toda la vida ha sido de gitanos y de las horteras de la jet set. Que te lo dice mi neurona de rubia.

Sobre el Autor

La Rubia
No hay nada mejor que ir de rubia por la vida. Palabrita de morena con mechas. Me lo enseñaron en un cole de pago como parte del temario y se me quedó grabado a fuego. Es así como me echan hasta la gasolina en las estaciones self service – ¡¡y esto es verídico!! - . Que no se ofendan las oxigenadas, pero te ven rubia y el trato cambia, se asume que hay que facilitarte las cosas...y en esas me encuentro, aguantando ciertas contestaciones que daría pero que no son políticamente correctas y que, o las acabo soltando, o mis neuronas optarían un suicidio masivo. Y así llegamos aquí. Para desquitarme de los inútiles, para soltar mis paranoias y por mi salud mental, mi jefe me hizo este blog como parte de mi terapia de oficina. Porque por muy rubia que seas, llevas una morena dentro...Y LO SABES.

Sé el primero en comentar en «La estupidez de los Iphone»

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*