A mi los Nobel me cabrean

Año tras año, desde que tengo uso de razón, los Nobel suecos son un despropósito. Da igual cuánto lo pienses, los suecos no dan una. Yo creo que antes de decidirse a emitir su voto, pasan por el Barrio Rojo de Ámsterdam o algo parecido. Quizá tienen quien les suministre alimentos caducados. El caso es que, se mire por donde se mire, cuerdos, lo que son cuerdos, no son.

Lanzaron el de la Paz al Presidente colombiano por el proceso de paz de las FARC y bueno, demasiados matices detrás como para estar de acuerdo con él cuando hay otros grandes conflictos y hombres de paz por el mundo que buscan lo mismo sin publicidad. Vale, tiendo al patriotismo pero ¡El Padre Ángel por favor! Y mira que una de religiosa, más bien anda escasa.

Pero el que me ha tocado el higadillo profundo, a niveles de enzima es el de Literatura. ¿Dylan? ¿En serio? ¡Venga, venga! Yo me imagino las valoraciones y votaciones con uno de los miembros tarareando like a rolling stone en plan subliminal. Y así, a lo tonto, a todos se les metió en la cabeza que era el mejor poeta del mundo pero que, era tan deprimente, que o lo cantaba o le tiraban esas stones.

¡Que es cantante! Que Joan Manuel Serrat o incluso Ismael Serrano también son cantautores. Incluso Ed Sheeran, que por cierto suena bastante mejor. Vale, reconozco que no soy muy de Dylan, a mi me van más los conciertos de Springsteen (ese sí que es un Boss de verdad, con casi cuatro horas de directo en el que no paras de mover el culo y mira que no es precisamente uno de los más rítmicos para eso). No soy tan progre ni tan cool para que Dylan me suene bien. De hecho, creo que no he llegado a escuchar una canción suya entera porque me aburre soberanamente.

Es que puestos a eso, si quieren acercarse al gran público y no darle el Nobel a un escritor que ni la madre que lo parió le conoce – ejemplos durante los últimos años hay demasiados – que se lo den a un compositor de éxito entre el público más joven, alguien como Sheeran o Styles – qué mono va este chico siempre -, que así acercan a las más jóvenes (seamos realistas, las que en el fondo podrían consumir literatura en masa, y sino que miren lo que se gastan en sus conciertos) y les abren el fascinante mundo del libro.

Pero, independientemente de eso, ¡que es cantante! No poeta, no escritor ¡cantante! Y sí, estoy indignada, todo lo indignada que puede estar una postadolescente que ha seguido alguna que otra boyband. Palabrita de rubia.

Sobre el Autor

La Rubia
No hay nada mejor que ir de rubia por la vida. Palabrita de morena con mechas. Me lo enseñaron en un cole de pago como parte del temario y se me quedó grabado a fuego. Es así como me echan hasta la gasolina en las estaciones self service – ¡¡y esto es verídico!! - . Que no se ofendan las oxigenadas, pero te ven rubia y el trato cambia, se asume que hay que facilitarte las cosas...y en esas me encuentro, aguantando ciertas contestaciones que daría pero que no son políticamente correctas y que, o las acabo soltando, o mis neuronas optarían un suicidio masivo. Y así llegamos aquí. Para desquitarme de los inútiles, para soltar mis paranoias y por mi salud mental, mi jefe me hizo este blog como parte de mi terapia de oficina. Porque por muy rubia que seas, llevas una morena dentro...Y LO SABES.

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